jueves, 16 de julio de 2009



"¡Oh caminante en el sendero de Dios! Toma tu porción del océano de su gracia y no te prives de las cosas que yacen ocultas en sus profundidades... Una gota de este océano, si fuera derramada sobre todos los que están en el cielo y en la tierra, sería suficiente para enriquecerles con la munificiencia de Dios, el Todopoderoso, el Omnisciente, el Sapientísimo..."